DECLARACIÓN DE FE

Nuestra filosofía educativa está modelada en la biblia.

Nuestro fundamento es la Biblia

Estamos convencidos de que ECSI en El Progreso es reconocida por su educación de excelencia en todos los aspectos: académico, social, pero sobre todo espiritual, que es lo que transmitimos y enseñamos día a día a nuestros estudiantes, basados en los valores que profesamos en ECSI:

DECLARACIÓN DE FE

Es lo que como institución educativa cristiana creemos y en lo que estamos fundamentando:

Cremos
Que la Biblia es palabra inspirada, infalible y autoritaria de Dios. Tiene a Dios como su autor, la salvación para su fin, y la verdad sin ningún error de contenido. (II Timoteo 3:16-17, II pedro 1:20-21)
Creemos
Que la Biblia dice que hay un solo Dios, que existe eternamente en tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. (I Juan 5: 4-7)
Creemos
Que Jesús es el Cristo, el Hijo eterno de Dios. Él nació de una virgen y vivió una vida sin pecado. Él murió corporalmente y resucitó al tercer día al tercer día. (Juan 1:1-4, Juan 14:9, Marcos 16:19)
Creemos
Que el Espíritu Santo es la tercera persona de la Trinidad. Él exalta a Cristo, convence de pecado y llama a todos los hombres al Salvador, Jesucristo. El Espíritu Santo ilumina y da poder al creyente y a la Iglesia. (Juan16:7-11, I Corintios 6:19, Juan 14:26, Juan 16:13)
Creemos
Que la plena consumación del bautismo de los creyentes en el Espíritu Santo se evidencia con la señal física inicial de hablar en otras lenguas, como el Espíritu dirija a la persona por la manifestación posterior del poder espiritual en testimonio público y de servicio. (Hechos 2:4, 10:44-46, 01:08, 19:2,6, 2:24-43, Mateo 3:11)
Creemos
que la salvación implica la redención total del hombre (espíritu, alma y cuerpo) y se ofrece como Señor y Salvador, que por medio de su sangre obtuvo redención eterna para el creyente. (1 Corintios 15:3-4, Juan 4:22, Hechos 4:12, Hechos 5:9, Romanos 14:9)
Creemos
Creemos que la obra redentora de Cristo en la cruz provee sanidad para el cuerpo, mente y espíritu a través de la oración. (Isaías 53:5, I Pedro 2:24, Santiago 5:14-16)